Para círculo sensible:
Saludo a todxs por acá.
Hace unos días compartí esta síntesis de mi último set en vivo. Comenté varias cosas sobre eso en historias y en el mismo post. Pero me quedaron algunas otras por decir. Entre ellas, lo importante que fue para mí presentarme con tanta naturalidad.
Hasta ahora cada toque que he tenido ha sido una fuente de ansiedad de escala monumental. Esta vez fue muy fluido el proceso, a pesar de no contar con suficiente tiempo para prepararme (solo tuve 10 dias de antelación), lo cual habla de las cualidades que la experiencia me ha otorgado. Las razones de esa relativa tranquilidad fueron varias. Primero, el pragmatismo con el que me organicé. Al tener poco tiempo decidí reutilizar sets que ya tenía armados, algo que no me gusta hacer porque siempre quiero presentar algo diferente. E incluso así fue, pues hacer esto me permitió romper con la resistencia que suelo experimentar cuando tengo que meterme en Ableton para hacer cualquier cosa. Vencer eso es lo más difícil, luego todo es puro juego, porque hace un buen tiempo que domino la herramienta. Pero esta resistencia nació justamente de un trauma que todavía tengo por lo difícil/largo que se me hizo (porque es algo perceptual) aprender a utilizar todo lo que hoy en día son mis herramientas, de manera autodidacta y a punta de ensayo y error. Un proceso completamente normal (aunque infectado y afectado por el ruido patriarcal externo), y quizá la madurez que hoy en día noto en mí misme es lo que me está permitiendo superar esas autolimitaciones. En este caso, esa fluidez adquirida (que atribuyo también al trabajo espiritual que hice el año pasado durante la creación de mi último álbum, MMXXIV, justamente luchando contra el miedo a expresar libre y genuinamente mis ideas musicales, y lo digo con un poco de pudor) permitió que jugara con mis sets antiguos y que me atreviera a incorporar cosas nuevas incluso 1 día antes de la presentación. Si ven el video y conocen mis canciones, se darán cuenta de lo que hablo.
Por otro lado, la parte estética suele ser otra fuente de estrés cada vez que tengo que presentarme. Y como hice con la construcción del set, hice con la de mi imagen. No es menor decir que el modo en que llevo el cabello ahora me ha dado mucha confianza y tranquilidad; quienes tienen cabello rizado y crecieron en familias de mujeres venezolanas entenderán perfectamente de lo que hablo. Por más que unx se salga del canon del alisado, quedan vestigios. El uso del cabello corto durante tantos años fue en parte una respuesta a esa imposición: a mí no me gusta peinarme (y solo sabía “peinarme” de la manera normativa: alisando el pelo). Teniendo eso resuelto, todo lo demás fue más fácil. Con seguir mi tradición de estrenar un atavío (como símbolo de suerte) fue más que suficiente. Esto parece una cosa “superficial”, pero para nada lo es. La forma en que nos auto percibimos y la comodidad que sintamos con la imagen que tenemos de nosotres es clave para un buen performance. Y es la primera vez que toco con un look tan depurado, sencillo, cotidiano. Eso me permite afirmar que me siento bien con lo que “soy” en general. Tremendo sentimiento.


Y en general, mi aproximación a todo fue desde un lugar de calma y esquematización de procesos/resolución de problemas (entendidos como variables que deben ser respondidas). Mi miedo a la exposición fue mitigado por la forma de la paz que ahora se expresa en mí, gracias al autocuidado y la autoconciencia (mediante muchos años de terapia y autoanálisis). A eso hay que agregar la tranquilidad que me ha dado el conocimiento de mis desafíos sensoriales, de mis tiempos de procesamiento y de los agentes detonantes de crisis. Data que seguiría siendo una incógnita letal sin tener la óptica del paradigma neurodivergente.
Por último, la presencia de amigxs muy cercanos y queridxs fue lo que terminó de determinar mi actitud de calma ese día. Contar con la presencia de mis afectos siempre es un motor que impulsa mi desempeño. A ellxs les agradezco muchísimo todo el apoyo y energía hermosa que me brindan siempre, y en especial, en esos momentos de exposición.
Mencioné que hace 3 años decidí dejar de presentarme. Las razones, todas, tenían que ver precisamente con saber que ese tipo de eventos me generaba crisis, estrés, ansiedad, entre otros padecimientos, a pesar de ser un ritual que como artista, siento necesario. En ese tiempo han cambiado muchas cosas, entre ellas, mi manera de pensarme. Y sé bien que nunca voy a ser un artista hiperactivx, ni conocidx, ni normativx. Mi cerebro/cuerpo no está diseñado para eso. Como con un cuenta gotas, debo escoger bien los momentos para compartirme, y así he hecho. Este sistema ha sido muy eficiente, aunque ha supuesto decir que no a muchas invitaciones, sin saber cuándo será la próxima, o si habrá alguna otra. Pero así prefiero, así me cuido. Prefiero la honestidad respecto al ritmo propio que sumirme a la inevitable tarea de, como artista que quiere figurar, rendirme a las demandas de la contemporaneidad. Y no crean. Yo conozco mi talento, y sobre todo, mi trabajo, y soy quizá quien más valora lo que canalizo. Pero por la misma razón, también siento un profundo respeto hacia mí misme, y el deseo de permanecer sincerx, aunque eso implique, a veces, soledad y vacío (y lo digo en sus formas puras, sin connotaciones culturales negativas).
Nunca he sido unx artista conocide. De lo poco que se ha dicho de mí, se dice que “ me oculto”. ¿A ustedes les parece? Yo creo que “el que busca encuentra". Corrijo: quien me busca, me encuentra, y me encuentra completicx. Así que no me como esas pajas.
Hay una realidad: toda identidad cuestionable es invisibilizada. Si no pueden encasillarte, lo más común es que te ignoren. Y así lo he vivido. ¿Me importa? Claro que sí. A quién no le gustaría que su trabajo obtenga más reconocimiento. Sin embargo, esa es una expectativa que hace tieeeeeeempo que yo eché a la basura. A mí lo que me mueve (y por lo tanto, me hace evolucionar) es crear y utilizar lo que esté a mi alcance (y eso incluye mi energía disponible) para compartirlo. Lo demás es accesorio.
En fin, hasta aquí dejo esta disertación, que se queda corta.
Todo para invitarlxs a dejar amor en mi publicación. Amor de verdad: ver las fotos con detenimiento, pensar en lo que están viendo, tener alucinaciones, visiones, sentir curiosidad, ganas de saber más. Ser humanxs, no consumidores.
Chaito,
nuwanliss